Por Ángel Álvaro Peña/ Políticos al Desnudo 

El Secretario de Finanzas José Luis Lima Franco y el subsecretario de finanzas y administración, Eleazar Guerrero Pérez, han encontrado en el endeudamiento de Veracruz una mina de oro, que deja comisiones que aparentemente pasan desapercibidas hasta para la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP, pero podrían están equivocados.

El gobernador Cuitláhuac García Jiménez había prometido no solicitar más prestamos para el estado de Veracruz, pero sorpresivamente cambió de parecer y pidió autorización al Congreso para pedir 5 créditos por 24 mil millones de pesos, según para reestructurar la deuda que se estima alrededor de 41 mil millones.

También se ha revelado la existencia de un nuevo crédito en proceso por 1,100 millones para obras en zonas de alta marginación e incluso, José Luis Lima Franco está cabildeando con 199 municipios un crédito para refinanciar la famosa bursatilización de 2018, que es por 1,400 millones de pesos.

¿Por qué Cuitláhuac cambió de parecer y se puso a pedir préstamos para “refinanciar” deudas, cuando la realidad es que estos esquemas financieros solo benefician económicamente a los funcionarios que firman los contratos y al banco que otorga el recurso?. A lo mejor hasta algunos diputados son salpicados por las comisiones que se otorgan.

Detrás del nuevo endeudamiento o reestructuración de la deuda se encuentra la mente maestra de Lima Franco, quien aprendió el arte de los negocios de los préstamos cuando fue responsable de la Unidad de Deuda Pública del Distrito Federal en la Secretaría de Finanzas (2012-2014).

Pero a Lima Franco lo fiscaliza Eleazar Guerrero, primo del gobernador, quien prácticamente está convertido en cajero y contralor, es decir, es la persona que maneja el dinero y no da cuentas a nadie del destino final.

En el caso de Veracruz, José Luis Lima está pecando de inteligente, pero lo cierto es que no llegaría a primera base si la Unidad de Inteligencia Financiera revisa las operaciones y negocios que se realizan tras bambalinas con las contrataciones de créditos para refinanciar deudas.

Los secretos de corrupción en el gobierno siempre trascienden y así han caído gobernadores que hoy están presos y otros andan huyendo.

El secretario de finanzas y el primo Eleazar Guerrero son los hombres de confianza del gobernador y junto con Elio Hernández, titular de la Secretaría de Infraestructura,  organizan los negocios con los contratos de la obra pública. Este año la SIOP ejercerá de presupuesto más de 2 mil millones, un mar de dinero con el que se pueden hacer maravillas.

También se hacen contratos de todo tipo con programas de la Secretaría de Desarrollo Social, que maneja unos 1000 millones, SESVER más de 10 mil millones y hasta Espacios Educativos deja ganancias.

En el gobierno de Veracruz no hay negocio pequeño, y la mejor prueba es la CAEV donde también hay una caja chica nada despreciable. Como ejemplo podemos citar que el anterior gobierno dejó a la CAEV con un presunto daño patrimonial por 57.8 millones de pesos, pero esta cantidad es pequeña comparado con lo que no se detectó.

Pero, ¿Dónde aprendieron tantas mañas los hombres de confianza del gobernador Cuitláhuac? En el caso de Eleazar Guerrero sus habilidades las adquirió cuando fue secretario particular del director de Tránsito del Estado (2013-2014). Tránsito siempre ha sido la mejor universidad de actos de corrupción. A sus egresados no hay quien los supere.

Ni a José Luis Lima, ni a Eleazar les preocupa el recorte presupuestal del 2021, porque ellos como quiera ganan. Y tienen razón, qué más da recibir 130 mil millones, que 127 mil millones de presupuesto anual. La clave está en cómo sacar tajada sin dejar huellas. Ellos creen que lo están logrando, pero no es así.

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